Alcalinidad (valor m) del agua de refrigeración en centrales térmicas

Una forma de maximizar la eficiencia de la transferencia de calor en las centrales térmicas es el control de la química del agua en el circuito de refrigeración. El agua de refrigeración ligeramente alcalina protege la capa de óxido en las conducciones metálicas. Sin embargo, si el agua de refrigeración es demasiado alcalina, aumenta la probabilidad de formación de depósitos. Por eso el agua de refrigeración se tampona con carbonato (CO32-) y bicarbonato (HCO3-). Al titular el agua de refrigeración en el valor de pH de 4,5, se obtiene la alcalinidad m (alcalinidad al naranja de metilo), es decir, una medida de la alcalinidad total. Con este valor de pH ya no queda mucha alcalinidad, solo iones de ácido libres (H+), ácidos carbónicos (H2CO3) y CO2.